Admin/ junio 19, 2019/ Tomate

Insecto succionador de savia y considerado transmisor de fitoplasmas, causa la enfermedad conocida como “permanente” en chile, jitomate y tomate de cáscara, así como “punta morada” en papa.

En el cultivo de chile ocasiona pérdidas considerables cuando las plantas son infectadas en las primeras etapas de desarrollo.

Cuando no hay cultivo se alimenta y reproduce en malezas como la correhuela, toloache, quiebraplato, hierbamora, papa silvestre y tomatillo silvestre.

El adulto mide 1.6 mm. Cuando es perturbado da saltos a otras plantas.

La hembra oviposita hasta 500 huevecillos en un lapso de 15 días.

En chile las oviposiciones generalmente son en las partes apicales y brotes nuevos de la planta.

Los huevecillos son depositados en los márgenes de las hojas jóvenes y en el envés, de color amarillo naranja ovalados unidos a la hoja por un pedicelo, tardan 5.5 días a 23 °C (72 UC).

Presenta cinco estadios ninfales, los primeros cuatro de color amarillo y el quinto verde de forma oval, parecidos a escamas con ojos rojizos.

Al alimentarse transmiten toxinas a la planta provocando amarillamiento y achaparramiento, se encuentran en la parte media de la planta y duran aproximadamente de 12 a 21 días (284 UC).

El ciclo biológico se cumple con 356 unidades calor a 23 °C como óptimo y una temperatura base de 7 °C.

Estrategias de manejo

Muestrear mínimo una vez por semana con trampas amarillas y el muestreo directo a las plantas durante todo el ciclo del cultivo.

En campo cuando se detecten en promedio cuatro ninfas por hoja o un adulto por planta se debe realizar una medida de control para evitar el daño que puede ocasionar.

Ejercer una medida de control en el momento de detectar un adulto en la trampa amarilla.

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